presencias


simplemente el reflejo
nos trae al lado acompañantes fatuos

apariencias cercanas
descarriadas, desconcertantes
inmersas en el telón

esperan adueñarse del escenario
ser protagonistas
antes de esfumarse

la cópula envuelta


la cópula envuelta
en pulpa de abrazo volátil

la pareja volteando la cama
holgando en miradas
de tiempo eterno

la no espera
de un amor presente
excitado 

pioneras


reunión de pioneras urbanas
conquistadoras de territorios civiles
vedados

no dejan de reír irrevocables
dominan el mañana y sus confines
son entusiasmo encendido en compañía

partícipes de futuro minucioso
ajeno y contrario a la debacle en marcha
de oro falso
corbata roja
y dedos cortos

la sonrisa en el vientre de la calavera


la sonrisa en el vientre de la calavera
homúnculo samaritano
deforme huésped

el fracaso y la victoria
del espécimen conjunto
cuya cabeza es todo
cuyo todo permanece en pie
preso de la mueca 

bla bla bla


balbuceantes de cabezas pequeñas
permanecen ignorante uno, lucido el otro

los interrogantes esperan
son enormes artistas de circo
ajenos a la diferencia
miriápodos en busca de dudas
hablan estáticos y fúnebres 

el mandala sin límites


el mandala sin límites
esquema de cosmos

con sus vidas flotantes coloreadas
ingenuas líneas de tiempo
confines de todo acto
que conviven envueltos en dimensiones grotescas

esquema de cosmos
caos riguroso 

venus encontrada


venus encontrada
y el retorno al paraíso
como una duda sumergida
en pétalos coloreados

noche de brazos abiertos
de laberinto en su pecho vertiginoso
que seduce a la locura
a la desaparición permanente
en la tierra 


ma petite nymphe

 

es un placer la memoria
presenciar atardeceres como oasis
y caricias de una ninfa

vapores furtivos en movimiento
audibles como los gestos en la noche

la vida se absorbe por la piel exhausta
las manos giran variantes a oscuras
y traen rápidamente el mediodía


el mito breve de los impactos


los cráteres aquí exactamente
se adivinan definitivos como liturgias

agujeros que provocan todos los suspiros
esa amargura sacralizada como una larva
como un charco vacío

el mito breve de los impactos
las acciones que impactan
las palabras que impactan

los cráteres aquí exactamente
esperando que llueva
charcos y espejos
saltar de nuevo

constelaciones de golpe giratorio


la irónica derrota de una mordedura
de la esencialidad de una boca defendiéndose
o alimentándose

quizá pervirtiendo el orden autóctono
de un beso imposible

es tan fácil ser derrotado en ese salto
camino al objeto
que el abismo se convierte en probabilidad

hay que asumirlo en pleno vuelo
quizá la ventana esté cerrada

constelaciones de golpe giratorio

el espejo es nihilismo


los espejos a oscuras
feroces jueces que desesperan
cientos de ellos enroscados en su habitáculo
esperando un destello insinuado
una mínima sensación 

el espejo es nihilismo
negación de luz redundante
una angustiosa espera en la repleta habitación

todas las dimensiones en reposo
reflejos negados

la irreflexión de la oscuridad deja el tiempo en suspenso
anclado en su último recuerdo

la esfera enfrentada al olvido


la esfera inconclusa
una escotilla a dimensiones del afecto expulsado 
irremediablemente
por inmoral

la esfera enfrentada al olvido
cuánto durará resplandeciente
mientras se difumina
qué ambigüedades dejará inevitablemente
en tus manos



medios del contratiempo


estar al servicio de los carceleros:
alambres primarios
fósforos encendidos que se consumen
picaportes a la libertad

objetos medianeros sin bolsillos
a hombros de la sordera
burócratas sin noción

complicadas escupideras de un gremio superior
medios del contratiempo

obstáculos de los sueños multados, mutilados
verdugos del ánimo
torpeza pertrechada

que el último suspiro desde la celda
os tumbe plácidamente

lo que sorprende de la benevolencia


lo que sorprende de la benevolencia
es la altura entrecortada de sus actos

éstos toleran las sombras
quedan encendidos de noche
continúan ocurriendo después
como recuerdo concatenado

son fiebre inconfundible de cuatro locos
sorprenden a los pirómanos de lo increíble
que arrasan el mundo


la curvatura de la calma


la curvatura de la calma
la de un arco antes de destensarse
una puerta vigilada
por un perro rabioso en silencio

un signo compasivo y efímero de la vida
antes de salir ardiendo

contención del ocaso
cucarachas flotando en el pozo
los ojos cerrados antes del golpe
la picadura antes del dolor

la nada antes de todo

maneras vespertinas de mirar al tiempo


oportunidades lejanas a tu intención
maneras vespertinas de mirar al tiempo
de alcanzar la ventana
para mirar la mañana desnuda

decisiones encadenadas
en un viento de horas inevitable
que te silba al oído
que amontona recuerdos en tu memoria
promueve olvidos
y te hace vivir a saltos

la noche hipóxica


no es fácil respirar de noche
despertarse ahogado
atado de pies y manos
te retuerces
el oxígeno en falta
la noche hipóxica quiere matarte
que no te despiertes

así ensayas

el hexálogo numérico


el hexálogo numérico
colaborando con el delito del azar
una catapulta de incertidumbre
cuyo impulso se detiene inmediato
y nos trae de vuelta al mundo probable

luego empeora el pronóstico
tentar la suerte dilapida innumerablemente
los cálculos imprescindibles
para intuir la vida que viene

la coherencia es un altar pequeño


la coherencia es un altar pequeño
un invento sobre el terreno arrasado del impulso
un coqueteo con lo importante

tras cerrar la puerta

desorden brusco por venir


somos obras que se ahuecan
en gestos del recuerdo

antepasados modestos del desorden brusco por venir

bautismo estético


el bautismo estético 
es una provocación que sobresale
que coagula el vocabulario
hasta el incendio

es equivalente al lenguaje de las raíces
a reanudar la ofensiva
contra la equivocación de vidrio
que nos somete

la humanidad el humo


cada momento repetitivo nos duerme
como réplica domadora

nos aturde con franqueza
como animales en un matadero de sombras en fila
como polillas perdiendo la orientación frente a la lámpara

la sospecha lógica es renunciar a troqueles de vida
a la humanidad el humo

monólogos de gesto


en el fondo, cualquiera vibra

niebla y alguna frase
algún sentido disfrazado

abundan irritadas posturas
infames y saturados monólogos de gesto
entreabiertos como enfermedades puritanas

vida a cambio de renuncia
de bolsillos vacíos de ganas

intermedios de metáfora


el fragmento se resuelve en páginas
ventanas cerradas
en una discusión ardorosa

esos pedazos enuncian burlas
al metal de la deducción

son periféricas a la mirada
intermedios de metáfora
en medio del escarmiento 
de la vigilia

estructura textual [POEMA ARDUINO 001]


un escándalo merecido
verdadero como la acción de buscar lo absurdo, lo incoherente
en los falsos problemas

el gusano encarcelado
dice que merecemos
atender a la lógica apesadumbrada

la inclinación bailarina


somos el origen de razones
que insinúan un invariable dilema

las nociones nos ahorran la inquietud:
ese amontonamiento de voces inútiles de desconcierto
parecidas a la calma en su antípoda infeliz

viajar imaginando fielmente
cómo crecen las impresiones
como un arsenal lejano que no nos sirve

vivimos instalados en la muerte de una tarde
tirados sin miedo en la cama
dulces como espíritu ignorante
enfermos de abultada angustia
de maligna hermosura
canto a la resistencia sofocada, desvaída, ausente

la muerte en el confort y su confusión
estampados en el lugar asignado cada día

hasta la inclinación bailarina
hacia una enfermedad que nos borre

operación frío


silencioso y matinal despierta
forjado por la fiesta ajena
de las visiones inusitadas
sumidas en curiosidad, envueltas en tibios susurros
de crepuscular envidia

figuras que rehuyen las manadas
el esplendor de los caimanes
tan hermosos y flotantes, hechos de esqueletos
señores antiguos, dueños de las baldosas de cada templo

deshojados, secos, rotos como tiestos en el suelo
las manos frías y quebradas
bajo cartones de ciudad con fachada

expulsados en hogares temporarios
en metamorfosis continua como molinos de deriva

oro en polvo que se pierde entre los dedos magnates
en un asilo mugriento y barato
pérdida, extensa prisionera
a la vez libre
a la vez breve

la química feroz

todo importa siempre
como la imaginación espejo
que saluda brocha en mano
completamente chiflada

el inconveniente de la luz
termina con una catarata de persiana
que no se ahoga empírica

abrimos la ventana o nos permitimos palpar las paredes
la muerte cretina, tan despierta
nos lleva de la mano al instinto
a la química feroz
del cuarto de atmósfera densa

cosas de la mañana 

contorno de grito

la única concesión que me atemoriza
la siento en el estómago
liviana como el sueño
en el que te convierto en espasmo múltiple
despiadado en contorno de grito
en el territorio nocturno de mis manos

rescoldo atómico

ahora es difícil bailar abrazados
como encontrados perfumes

hablar de caricias sin consecuencia
un método primerizo del pasado
que nos abandona en su guerra

la pregunta es un deseo afónico
una delicia urgida de conclusión
que no aparece víctima
del rescoldo atómico
que envenena la vida de ambos

muecas de sombra infinitas

nódulos de suciedad lastimosa
avanzan despacio, imprevisibles
son muecas de sombra infinitas
ventanas de un tablero crudo
como el verbo

saltan con una facilidad decorativa a mi garganta
dialogan falaces contigo, que no escuchas
renunciando absolutamente sedienta
loca como el momento dulce
en el que nos miramos

las leyes del vuelo del alma


lo esférico y voraz
lo inmaterial del plomo de tus recuerdos
que es lo que me mata
la superstición, la esperanza

el resto es la criatura maldita
nuestra humanidad de satélites
las leyes del vuelo del alma
que se incumplen en nuestros actos

atravesamos suburbios de la mente
desechos de la deriva sin razón:
enfermedad de manos apretadas de tormento
como mis palabras

esferas flotantes que te miran
las otras pasan desapercibidas

y te piensan

Mosul


dormir el tiempo en las paredes
ocupar el desperfecto indispensable
furioso como un bombardeo

la aventura resplandece en su persecución
la vida sin los caminos amenazantes
del paseo nocturno de occidente
sobre el oriente occidental moribundo

escucho mi enfado abstracto
pendiente de las preguntas
los colores se diluyen
y permanecen indefinidos
pero la atmósfera que contienen sobrevive

la raza es un títere de nostalgia
a mis pies trepan canciones del olvido
despierta el fuego
y susurra en las orillas
de una cuna que se mece eternamente:

la guerra

Alepo


la tormenta contiene el sentido
de reconciliación demostrable
con el vicio de la memoria:
tramar causas perdidas

la noche se detiene
me trae objetos de juego
la doma de mí mismo acosado por la herrumbre de la nada
sustrato de mi ser hiriente
desmadejado como los dátiles

allí me siento entre columnas férreas de asfalto
lejos de mi retícula de tierra
la tierra previa, la tierra antes de la tierra

la noche me trae sonidos de violencia lejos del ocaso
calles que son cieno de casas en oriente medio

la vida transcurre en rutinas un poco absurdas y mortales