romperse el estómago con las uñas


cualquiera es cómplice de rumbos
de romperse el estómago con las uñas
de tener apetito por la sorpresa
y los temores fugaces

itinerarios equivocados en otros
confusiones metódicas con aire clandestino
escándalos forzosos, privados, dudas
y otras satíricas minucias
sin rastro de inercia

panteísmo de quicio y mármol


panteísmo de quicio y mármol
aglomeración de guijarros
una trampa quebrada cuyas grietas
son pequeños fragores peores que un sumidero

se llevan las manos por delante
y el terciopelo imperfecto
está cansado de esperar la lucidez suficiente
como para derribar todos los templos absurdos

inconformismo de alfileres


medio esclavos marcamos el paso
tan libres como los demás
irradiando catástrofes reducidas
inconformismo de alfileres

buscando momentos felices con deliberada desmesura
que contradigan esta realidad plastificada
con un gancho al hígado de las falacias

podrían las experiencias
ocupar más alegría
que olvido funcionario
en estas circunstancias feroces

esos líos que son acreedores
de casinos emocionales
conducen a la completa falta de resignación
y acaban siendo libertad fulgurante

somnolienta costumbre de párpados cosidos


casi siempre las promesas terribles
escampan como tormentas

se convierten en somnolienta costumbre
de párpados cosidos

y con el alma pegada al suelo
se arrastran


embajador de sucesos a oscuras


acostados en el aire sucio
fumando herrumbre
sobre paredes que no importan
porque nadie nos escucha del otro lado

así y todo hacemos ruido
para que nos oigan
todo como un teatro sentimental
embajador de sucesos a oscuras

el hastío: esa enfermedad bondadosa de los cínicos


el hastío:
esa enfermedad bondadosa
de los cínicos

su sacrificada censura
que nos cuida
como un lecho de armonía latente
de incipiente mentira desganada

quedarnos callados es el precio del hambre

ceremonias


las ceremonias quedan exentas de recuerdos
sólo si hay disgusto en sus obedientes transeúntes

recorremos estancias
casillas de convención hipócrita
esquema instaurado terriblemente
en el que nos inclinamos a mirar sin preguntas

así se alimenta nuestro afán litúrgico
que se complace

ameba de todas direcciones


la ameba de todas direcciones
extendida por una espera indecisa
sigue de cerca la trama
como una testigo incauta
que se incomoda si calla

cree que otorga su máscara
si adorna su falta de forma con el aspaviento
un teatro incapaz de ahorrar saliva para sí

deja caer sus apéndices
deformes como opiniones

prendas del tiempo que se agotan
y cambian

la construcción del hábito o el asombro en desuso


la construcción del hábito
o el asombro en desuso

asombrado por las preguntas
permite  atentamente
que la venganza se abra paso
a través de ahogadas respuestas

las contestaciones son tremendamente alargadas
como líneas de la mano hasta las rodillas

así la extinción de la sorpresa
se hace por aburrimiento inevitable

la manera de sobrevivir al cataclismo es por cansancio


la manera de sobrevivir al cataclismo
es por cansancio

vale de poco apretar las manos
en ese momento imperfecto

así de sencillo se sale de las trampas
sembradas en la boca
que quiere gritar para pedir ayuda
cuando debería bostezar



sin la duda incurable


como siempre el espejo
y la mirada minuciosa
hacia esa reflexión inútil
contestada cada mañana con la misma mueca

ya sin la duda incurable
mientras suena la radio de fondo
se hace tarde
de manera insensata

en desacuerdo con la figura desigual de un reino atormentado como un galgo


en desacuerdo con la figura desigual de un reino atormentado como un galgo

este pacto de tratativa y circo
minucioso disfraz de una mentira

una oportunidad de diablo,
de mandíbulas como refugio,
libertad calcinada y cenizas de silencio,
de torbellinos de hambre aspirando la tierra

somos  un atolladero de lo supuesto
con admiración por lo absurdo






la nostalgia del vértigo



esperar es
discernir la indiferencia del concierto
repetir soledad infinita
mantenerse bruscamente armado
frente al miedo que acecha

la pirotecnia nos confunde
levantando las grietas de una atmósfera
que sabe a azufre en nuestras bocas

es la extinta metafísica
que nos condena al mero objeto
a la nostalgia del vértigo
al borde del acantilado 

s

m

pretendemos incendiar gentilmente


pretendemos incendiar gentilmente
terminar con la burla
dejar de pedir

pretendemos arrastrar
los recipientes de vergüenza
reemplazarlos por ejemplos débiles
de confusión y ánimo
de nosotros mismos

así, un día
el recuerdo se parecerá a todos

demostración perfumada del grito


despertar, eso es lo malo
no el ser infelices acorde a los golpes

me refiero a dejar de soñar con la sorpresa
a toparnos con el llanto vacío de la locura
que mata cucarachas para dormir

la demostración perfumada del grito
eso es despertar
eso es lo malo de encender la luz
y vernos en el barro

pasajes de metafísica modesta


y contemplaba preguntas ardiendo en la estufa
como un lamento

pasajes de metafísica modesta
acordes a mi experiencia de bolsillo
a una mirada de miopía entrañable
de alas rotas

esperando el ordinario abandono,
con pretextos livianos,
me exonero del grito

y lo hago por un pesimismo airoso que me confunde
permitiendo cada vez
que mi nariz perciba rosas al sol

me reclamo ansioso a este encuentro demorado
que es la vida en suspenso
que es la piel más de caimán

los párpados ya no son excusa
para no ver

¿regeneración democrática?


si le cortas la cola al lagarto
la cola le crece al lagarto
que continúa siendo un lagarto

can vies


jamás lo inesperado se entiende

más bien se arranca 
del terciopelo  de exceso aritmético
para ser digerido por las dudas encantadoras
donde párrafos como hierba ocultan lo cierto

como flores emergen barricadas
como versos de suburbio

la soledad funciona en silencio


bella inaudita de noche impasible
de zapatos negros
pupilas completamente dadas de sí

cansada como un río
vuelve a casa en la húmeda madrugada
de barrenderos y ruido
caminando con cianuro en los pies

al cerrar la puerta sórdida de su apartamento
baja las persianas y se tumba contenta

la soledad funciona en silencio
ahonda el abrazo que no está

nidos de cabaret opulento


las desconocidas entrañas nos guían
por los parajes del miedo

nos traen nostalgias fugaces que nos ahondan
nidos de cabaret opulento
donde las tripas bailan y nos marean
lugares donde mente y razón no sirven de nada

las paredes del mundo se mueven
en intestinos voraces de olvido

siempre obedeciendo a las ilusiones


siempre obedeciendo a las ilusiones
sucesiones frugales de ejemplo
de razones inventadas

animales de consecuencias
en perpetua inocencia inservible
somos
a la vez que el ejemplo refinado
se prostituye

estamos en el inmundo interludio
cuando nos interrumpen
con la bella historia

la verdad nos sonríe desde la esquina imposible


así, arrinconada la esperada apuesta
la verdad nos sonríe desde la esquina imposible

lo inútil es revelado
y la paradoja deviene en pregunta
en movimiento lógico
vago y fatal, como los cálculos

contemplando el golpe
en una fracción de segundo
la sábana cae sobre el cuerpo
y marchamos a una morgue deshabitada

así de elemental es la lectura dócil
de incomprendidas pulsiones exóticas
que nos preguntan por las peceras
de agua estancada
como una soberanía

agua envenenada en manos entreabiertas


andaban sobre un desprecio fatal
simplemente probable

allí la confianza antipática
yacía inerme sobre una brusca meditación

mientras tanto, las flores se ahogaban
en sus propios jarrones

agua envenenada en manos entreabiertas

dar un sorbo de ofrecimiento
es perder la cordura lentamente
con los ojos dados la vuelta
de un pavor al futuro

los dientes se derraman del miedo
caen por el suelo

así terminaría el amanecer obstinado

el silencio


el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método 

a la espiral de occidente


las paredes que llevan al regreso
a la puerta que abriste al entrar
a la espiral de occidente

un limpio carnaval cosmopolita
de tronos falsos
al que no estabas invitado

sobrevives limpiando
las manos turbias de la aristocracia
que viste con tus pieles
van a fiestas y ríen

el remedio es la morfina esperante
el sudor del hábito sin grito

los meses te entierran el entusiasmo
los años desaparecen contigo
como huésped de un mundo prestado

poema truncado por la pereza de un bolígrafo


una alucinación diferente y austera
permite alcanzar el ángulo plantado en el accidente
ese que nos deja observar los órdenes de la ruptura

un pasillo abierto a lo idéntico de las alas de mariposa
un espectáculo circense de microbios
que no se van pero que actúan
vaya que si actúan!
los árboles con sus cortezas de caricia
abejas embotelladas girando en el problema

lo ensayado ocurre mientras el ojo rastrea en la caja
algo se divisa al fondo
es un paisaje artificial pintado a mano
una noche protegida de las miradas
paraíso encajado ante la frente:

las sillas de un Café
y los polvorientos sarcófagos
a manos…

somos pantanos sin inaugurar


como lenguas obedientes a los himnos
son los diarios llenos de algas secas

perversiones de una obediencia nocturna
que saben a alivios en una caverna constante

la presencia de abrazos y de álgebra es improbable
como los sueños contiguos que traen secretos

mejor abrigar una ciencia absurda
que derramar la cabeza en las olas
de una almohada desnuda

la tiniebla exclamada de un mundo estúpido
no se puede envolver en una sábana de papel
ni siquiera en dos

en vez de eso, es mejor amar las retóricas penas
del camino empedrado de sienes que pisamos
dando explicaciones tan vegetales
como creerse santo al mentir

la astucia de mantel no es brillante
la guerra es siempre similar a la guerra
y las póstumas dedicatorias
tienen violines retorciéndose en su regazo

quiero amenazar a la miseria que no palidece
somos pantanos sin inaugurar
voces apresuradas en preguntas
autoras de ejemplares manchas

el hábito de ruina de los mansos


alrededor de lo delirante están los héroes
con un espiritismo dispuesto a pescar
el exceso de lágrimas

las sílabas quemadas se amontonan
y el gentío se vuelve terciopelo en las calles

insistir así en el recuerdo es un reflejo
del hábito de ruina de los mansos

los enfermos mueren ocultos bajo las camas
y la propaganda de persiana los barre hasta que ya no están
son reciclados en vómito que se embotella de nuevo

todo eso a cambio de la brisa de los anuncios
de sus oportunidades ficticias que nunca se agotan

impulsados por esas ideas
nos tiramos por las ventanas en masa

el mismo espanto es la explicación
un barrizal que se extiende con ansia


la retórica con sus opiniones de vertedero de tiempo


un bostezo implacable y aplastante contra la asfixia
de inmediato, un último pasaje del gesto

además es tarde para la retórica
con sus opiniones de vertedero de tiempo

es promiscuo el pragmatismo, de eso no cabe duda
la mejor vacuna es la terrible dominancia de un verso irracional
que se comporte en el error como en el olvido
bufón y verdugo a la vez

la certidumbre sembrada siempre de desmanes sin gloria