como una burla contra la tapia social


el significado de la palabrería
retorciendo hasta su articulación básica
batiente, ruidosa como un cacareo de mandíbula

lanzado, formidable y deslumbrante
como una burla contra la tapia social
saturada, embotada en mares de opinión oblicua
de imagen abrupta y opios afines
consumados por el silencio de las ideas

ahora no somos capaces de lo formidable

incapaces de refundar nuestra frescura de ánimo
tendremos que esperar el desastre en silencio
para retomar el riesgo, el desafío del presente:

caminar en el distrito zombie del mundo

no termina el entierro de Lincoln



cortejos nocturnos cruzando campos de antorchas
los rostros en papeles portados
silenciosos por las calles
arrebatados por las armas de la injusticia
de la ligereza que tiene el miedo cerval
de la violencia cerval

el interminable grito estadounidense en las noches
es la injusticia de una autoridad
hecha lobo por el frenesí de las armas

la cadena perenne que arde en cruces del presente
la impotencia de los hijos del algodón
de sobrevivir sin miedo
a la muerte ardiente
desde el disparo traicionero
de espaldas a la razón

quinta enmienda decimotercera enmienda
no termina el entierro de Lincoln


no hay féretros en el silencio


los perfumes de la tribulación son vagabundos
como los pantanos en movimiento

van y vuelven por caminos que fluyen hundidos
cantan bajo tus pies de Occidente
y gritan entre las costas pidiendo ayuda

no hay féretros en el silencio
de un ahogamiento inocente

[culpables]

de descender los escalones de la especie
sin mirar al agua

sobre el astro civilizado recae la culpa
de una supervivencia truncada, flotante
de almas perplejas

se esfuman los bosques en ti



apresúrate a llegar al encuentro
de escondrijos ajenos
a las miradas que no lanzas a las esquinas
allí habitan ejércitos de duda
visiones prisioneras que omites con descuido o a propósito

miríadas de cuervos extrañados por la espera
sus silencios te descarnan
mientras continúas con tu nada procaz rutina
el tiempo se agota sordo igualmente
sordo o ciego a la llamada

se aprietan tus manos en escenarios de minucia
al atardecer vuelves caminando de espaldas
mientras se esfuman los bosques en ti


la salpicadura del desafío



vibra la provocación precipitada
festoneada en su furia discrepante de estrofas;
parva de cataratas y alambradas trémulas

nada permanece en pie
sólo el cortejo fúnebre de las opiniones en su ocaso

cambia el fervor de lado
una profundidad nueva
imparable como una criatura que nace

va y viene en multitud la salpicadura del desafío

va en busca de supervivientes de lo normativo,
lo convencional,
lo estándar
que es un fantasma robusto sin excepciones


la muerte de la esperanza es el camino al futuro


la pregunta resuena arrolladora
la burla oculta de la muerte y sus pavimentos
preludios del grito, pariente del principio

siempre la fe insignificante
que abarca respuestas, santos, doctrina
la mancha eludida por la desilusión de la razón frágil que responde
como un charco que se propaga

al menos responde al mutismo enajenado de la creencia absurda

los sofismas se detienen cansados, melancólicos
pereza amarga de vivir, de tener que mancharse de dudas
de arrastrarse con espasmos por la experiencia

la suerte nos acerca a la verdad
lavada por nuestra predisposición tuberculosa
consumida en millones de intentos de todo

con la boca abierta cosa alguna se escapa al silencio

los yacimientos de lo imposible se encuentran
bajo la inmundicia del ánimo
son excrementos, petróleo putrefacto que hay que rastrear con las manos

brillan ascendiendo como un fantasma velado y letárgico
que dormía fuertemente abrazado a las raíces del alma del mundo

ese letargo no se sacude con plegarias
sino con el elástico parecer de la curiosa juventud del alma
aquella que perviva tras los desastres del tiempo

con las manos dormidas
abriendo el suelo
nos mantenemos en órbita
así se mueve el mundo, con el afán del recuerdo encontrado
bajo tierra
en cunetas
en juramentos de sangre
en la justicia de la humedad monstruosa, negra en estratos que asfixian

y allí se encuentran el ruido y los gritos a puñados, 
combustible de revuelta

la confusión será arrancada con lágrimas
y con ella marcharán los pies descalzos al presente

la muerte de la esperanza es el camino al futuro


romperse el estómago con las uñas

cualquiera es cómplice de rumbos
de romperse el estómago con las uñas
de tener apetito por la sorpresa
y los temores fugaces

itinerarios equivocados en otros
confusiones metódicas con aire clandestino
escándalos forzosos, privados, dudas
y otras satíricas minucias
sin rastro de inercia

panteísmo de quicio y mármol


panteísmo de quicio y mármol
aglomeración de guijarros
una trampa quebrada cuyas grietas
son pequeños fragores peores que un sumidero

se llevan las manos por delante
y el terciopelo imperfecto
está cansado de esperar la lucidez suficiente
como para derribar todos los templos absurdos

inconformismo de alfileres

medio esclavos marcamos el paso
tan libres como los demás
irradiando catástrofes reducidas
inconformismo de alfileres

buscando momentos felices con deliberada desmesura
que contradigan esta realidad plastificada
con un gancho al hígado de las falacias

podrían las experiencias
ocupar más alegría
que olvido funcionario
en estas circunstancias feroces

esos líos que son acreedores
de casinos emocionales
conducen a la completa falta de resignación
y acaban siendo libertad fulgurante

somnolienta costumbre de párpados cosidos


casi siempre las promesas terribles
escampan como tormentas

se convierten en somnolienta costumbre
de párpados cosidos

y con el alma pegada al suelo
se arrastran


embajador de sucesos a oscuras


acostados en el aire sucio
fumando herrumbre
sobre paredes que no importan
porque nadie nos escucha del otro lado

así y todo hacemos ruido
para que nos oigan
todo como un teatro sentimental
embajador de sucesos a oscuras

el hastío: esa enfermedad bondadosa de los cínicos


el hastío:
esa enfermedad bondadosa
de los cínicos

su sacrificada censura
que nos cuida
como un lecho de armonía latente
de incipiente mentira desganada

quedarnos callados es el precio del hambre

ceremonias


las ceremonias quedan exentas de recuerdos
sólo si hay disgusto en sus obedientes transeúntes

recorremos estancias
casillas de convención hipócrita
esquema instaurado terriblemente
en el que nos inclinamos a mirar sin preguntas

así se alimenta nuestro afán litúrgico
que se complace

ameba de todas direcciones


la ameba de todas direcciones
extendida por una espera indecisa
sigue de cerca la trama
como una testigo incauta
que se incomoda si calla

cree que otorga su máscara
si adorna su falta de forma con el aspaviento
un teatro incapaz de ahorrar saliva para sí

deja caer sus apéndices
deformes como opiniones

prendas del tiempo que se agotan
y cambian

la construcción del hábito o el asombro en desuso


la construcción del hábito
o el asombro en desuso

asombrado por las preguntas
permite  atentamente
que la venganza se abra paso
a través de ahogadas respuestas

las contestaciones son tremendamente alargadas
como líneas de la mano hasta las rodillas

así la extinción de la sorpresa
se hace por aburrimiento inevitable

la manera de sobrevivir al cataclismo es por cansancio


la manera de sobrevivir al cataclismo
es por cansancio

vale de poco apretar las manos
en ese momento imperfecto

así de sencillo se sale de las trampas
sembradas en la boca
que quiere gritar para pedir ayuda
cuando debería bostezar



sin la duda incurable


como siempre el espejo
y la mirada minuciosa
hacia esa reflexión inútil
contestada cada mañana con la misma mueca

ya sin la duda incurable
mientras suena la radio de fondo
se hace tarde
de manera insensata

en desacuerdo con la figura desigual de un reino atormentado como un galgo


en desacuerdo con la figura desigual de un reino atormentado como un galgo

este pacto de tratativa y circo
minucioso disfraz de una mentira

una oportunidad de diablo,
de mandíbulas como refugio,
libertad calcinada y cenizas de silencio,
de torbellinos de hambre aspirando la tierra

somos  un atolladero de lo supuesto
con admiración por lo absurdo






la nostalgia del vértigo



esperar es
discernir la indiferencia del concierto
repetir soledad infinita
mantenerse bruscamente armado
frente al miedo que acecha

la pirotecnia nos confunde
levantando las grietas de una atmósfera
que sabe a azufre en nuestras bocas

es la extinta metafísica
que nos condena al mero objeto
a la nostalgia del vértigo
al borde del acantilado 

s

m

pretendemos incendiar gentilmente


pretendemos incendiar gentilmente
terminar con la burla
dejar de pedir

pretendemos arrastrar
los recipientes de vergüenza
reemplazarlos por ejemplos débiles
de confusión y ánimo
de nosotros mismos

así, un día
el recuerdo se parecerá a todos

demostración perfumada del grito


despertar, eso es lo malo
no el ser infelices acorde a los golpes

me refiero a dejar de soñar con la sorpresa
a toparnos con el llanto vacío de la locura
que mata cucarachas para dormir

la demostración perfumada del grito
eso es despertar
eso es lo malo de encender la luz
y vernos en el barro

pasajes de metafísica modesta


y contemplaba preguntas ardiendo en la estufa
como un lamento

pasajes de metafísica modesta
acordes a mi experiencia de bolsillo
a una mirada de miopía entrañable
de alas rotas

esperando el ordinario abandono,
con pretextos livianos,
me exonero del grito

y lo hago por un pesimismo airoso que me confunde
permitiendo cada vez
que mi nariz perciba rosas al sol

me reclamo ansioso a este encuentro demorado
que es la vida en suspenso
que es la piel más de caimán

los párpados ya no son excusa
para no ver

¿regeneración democrática?


si le cortas la cola al lagarto
la cola le crece al lagarto
que continúa siendo un lagarto

can vies


jamás lo inesperado se entiende

más bien se arranca 
del terciopelo  de exceso aritmético
para ser digerido por las dudas encantadoras
donde párrafos como hierba ocultan lo cierto

como flores emergen barricadas
como versos de suburbio

la soledad funciona en silencio


bella inaudita de noche impasible
de zapatos negros
pupilas completamente dadas de sí

cansada como un río
vuelve a casa en la húmeda madrugada
de barrenderos y ruido
caminando con cianuro en los pies

al cerrar la puerta sórdida de su apartamento
baja las persianas y se tumba contenta

la soledad funciona en silencio
ahonda el abrazo que no está

nidos de cabaret opulento


las desconocidas entrañas nos guían
por los parajes del miedo

nos traen nostalgias fugaces que nos ahondan
nidos de cabaret opulento
donde las tripas bailan y nos marean
lugares donde mente y razón no sirven de nada

las paredes del mundo se mueven
en intestinos voraces de olvido

siempre obedeciendo a las ilusiones


siempre obedeciendo a las ilusiones
sucesiones frugales de ejemplo
de razones inventadas

animales de consecuencias
en perpetua inocencia inservible
somos
a la vez que el ejemplo refinado
se prostituye

estamos en el inmundo interludio
cuando nos interrumpen
con la bella historia

la verdad nos sonríe desde la esquina imposible


así, arrinconada la esperada apuesta
la verdad nos sonríe desde la esquina imposible

lo inútil es revelado
y la paradoja deviene en pregunta
en movimiento lógico
vago y fatal, como los cálculos

contemplando el golpe
en una fracción de segundo
la sábana cae sobre el cuerpo
y marchamos a una morgue deshabitada

así de elemental es la lectura dócil
de incomprendidas pulsiones exóticas
que nos preguntan por las peceras
de agua estancada
como una soberanía

agua envenenada en manos entreabiertas


andaban sobre un desprecio fatal
simplemente probable

allí la confianza antipática
yacía inerme sobre una brusca meditación

mientras tanto, las flores se ahogaban
en sus propios jarrones

agua envenenada en manos entreabiertas

dar un sorbo de ofrecimiento
es perder la cordura lentamente
con los ojos dados la vuelta
de un pavor al futuro

los dientes se derraman del miedo
caen por el suelo

así terminaría el amanecer obstinado

el silencio


el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método verdadero que ilumina lentamente el mundo elemental: el silencio: el único método